Editorial mayo

A seis meses de haber asumido la conducción de la Procuraduría Social de la Ciudad de México, podemos decir que nuestro equipo ya reen­cauzó el rumbo de la Institución hacia la atención de los problemas que dejaron las dos administraciones anteriores.

Gracias al rezago que dejó la pasada administración, cientos de casos de queja condominal fueron revocados en detrimento de la convivencia vecinal en los condominios; del mismo modo, más de 6 mil quejas ciudadanas se encontraban sin atender y tuvimos que retomarlas para darles curso y satisfacer las legítimas deman­das de la ciudadanía. De esta manera la PROSOC se instituye como el instrumento de exigibilidad para dar cumplimiento al de­recho de un buen gobierno que tienen los habitantes de la Ciudad.

Con las próximas adecuaciones a las Leyes de la Procuraduría Social y la del Régimen de Propiedad en Condominio e Inmue­bles, nuestra Institución se fortalecerá para prestar de mejor ma­nera nuestros servicios a los ciudadanos.

En este mismo período se ha llevado con éxito el lanzamiento del programa social Rescate Innovador y Participativo de Unida­des Habitacionales (RIPUH), y por instrucciones de la Dra. Clau­dia Sheinbaum, estamos abatiendo el rezago que nos dejó la ad­ministración anterior, para cumplir a cabalidad con las metas del Programa Ollin Callan 2018, terminando de entregar los recursos que faltaban en 526 unidades habitacionales, ya que los habían dejado en la incertidumbre.

Para el ejercicio 2019, tenemos la meta de cubrir por lo me­nos las necesidades de 2 mil unidades habitacionales y ya lleva­mos 413 atendidas. Es decir, ya retomamos el ritmo del trabajo intenso y directo en los conjuntos habitacionales en la Ciudad, con el propósito de ayudarlos a resolver los problemas de mante­nimiento mayor que padecen en sus áreas comunes, deterioradas en gran medida por la falta de recursos de sus habitantes para pagar cuotas que financien las obras que necesitan.

En el marco de la implementación del RIPUH, estamos bus­cando la realización de convenios con las Alcaldías de la Ciudad, a fin de sumar recursos y esfuerzos para mejorar la calidad de vida de cientos de miles de personas que habitan en las unidades de interés social de la Ciudad.

En este sentido, el pasado 15 de abril se entregaron recur­sos y se firmó el Convenio con el alcalde de Tláhuac Raymundo Martínez Vite, en dónde se establece que la Alcaldía pondrá 11 Millones de pesos. El pasado 16 de mayo, hicimos lo mismo en la Alcaldía de Cuauhtémoc y firmamos un Convenio con el alcal­de Néstor Núñez, donde se establece que la alcaldía pondrá 33 millones de pesos provenientes de fondos federales. En este tenor la PROSOC, se comprometió a poner otros 11 y 33 millones de pesos respectivamente, para atender las necesidades de los con­juntos habitacionales de dichas demarcaciones.

Poco a poco la inconformidad de la gente se ha venido trans­mutando en interés por participar en las tareas, servicios y progra­mas del gobierno de la Ciudad.

La esperanza en el cambio verdadero se está convirtiendo en realidad. Esto apenas inicia.

Patricia Ruiz Anchondo

Procuradora Social