Fugas de gas en los hogares incrementan la contaminación ambiental: Sedema

La falta de mantenimiento en aparatos y accesorios, la causa.

Los calentadores solares una opción para mejorar la calidad del aire

Por Nicolás González

En la Ciudad de México, las fugas de gas en los hogares constituyen la tercera causa de contaminación am­biental —después del parque vehicu­lar y la industria—, debido a que 2.1 millones de viviendas utilizan gas L. P. en cilindros y tanques estacio­narios que no siempre cumplen con los protocolos de instalación y man­tenimiento, arrojando anualmente 33 mil toneladas de compuestos volátiles que incrementan la capa de ozono, de acuerdo con un estudio realizado por la Secretaría del Me­dio Ambiente (Sedema) en 2016.

Un piloto encendido durante un día consume.

18 litros de gas L. P.,casi 66 litros por año.

Al respecto, reportes de emer­gencias del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México arrojan que al año se atienden en promedio 11 mil 200 fugas de gas, tanto L. P. como natural, de las cuales la mayoría pro­vienen de unidades habitacionales.

En este sentido, se tendría que trabajar en programas para preve­nir las fugas, pero también en otros

para lograr el uso de calentadores solares; esto tendría la ventaja de reducir el consumo de energéticos y a la larga representa un ahorro en la economía familiar.

En la investigación elabora­da en coordinación con el Institu­to Mexicano del Petróleo (IMP), la dependencia capitalina subrayó que el sector doméstico sobresale en cuanto a la gran cantidad de gas que se consume por calentar el agua y la cocción de alimentos, además de los cientos de miles de pequeñas fugas que de manera imperceptible se registran.

El Inventario de Emisiones re­salta que en cuatro de cada 10 vi­viendas se presentan fugas por co­nexiones en mal estado que tienen una antigüedad superior a los 10 años, propiciando que a diario se dispersen en el aire lo equivalente a 10 mil tanques portátiles de 20 kilos de gas L. P.

Frente a esta crisis ambiental, la Procuraduría Social (Prosoc), la Sedema y las secretarías del Trabajo y de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del gobierno de la Ciudad de México, impulsan el Programa de Protección Ambiental por Fugas de Gas, con el propósito de brindar asesoría técnica y reali­zar tareas de prevención en las uni­dades habitacionales.

Bajo esta premisa, el periódico La Unidad realizó un recorrido por distintas unidades habitacionales de la ciudad para conocer el punto de vista de los afectados. Al respec­to, Yeni Liliana Hernández Padilla, vecina del conjunto ubicado en Dr. Navarro No. 63, Col. Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, externó su molestia con el proveedor del gas, ya que en fecha reciente se registró una explosión en un boiler al in­terior de un departamento, ante la indiferencia de la empresa que se negó a revisar la instalación.

Explicó que se trata de un con­junto de 140 viviendas, construido hace 16 años, que se abastece a través de cuatro tanques estaciona­rios que continuamente presentan fugas. “En todo este tiempo la em­presa sólo ha hecho únicamente dos revisiones y para nosotros reparar las fugas es algo costoso, porque los presupuestos están fuera del al­cance de nuestros bolsillos, más aún cuando hay vecinos que se rehúsan a pagar y sólo queda cerrar las lla­ves de paso, por lo que solicitamos el apoyo de las autoridades”.

Refirió que las familias se sien­ten desprotegidas y en peligro por las continuas fugas y el elevado costo del servicio. “Aquí vivimos casi mil personas, entre niños, adultos y adul­tos mayores… Los departamentos están habitados por familias de dos a siete integrantes y en algunos casos el costo del servicio es muy elevado y no se justifica porque hay quienes sólo llegan a dormir y únicamente utilizan el gas para su aseo personal”.

En Coyoacán, la situación es diferente, Carlos Martínez, miembro del comité de administración de la unidad habitacional ubicada en Pací­fico No. 364, Col. Los Reyes, señaló que los vecinos aprovecharon la con­vocatoria del programa social Res­cate, Innovador y Participativo en Unidades Habitacionales (RIPUH) de la Prosoc, para la renovación de conexiones y tuberías.

Se trata de un mantenimiento preventivo, enfatizó, para evitar per­cances en cualquiera de las seis torres y 48 departamentos que integran la unidad. La únicas fugas que se pre­sentan es en las válvulas cuando se realizan recargas. “Todos los vecinos nos hemos propuesto realizar una campaña de prevención al interior de la unidad, a fin de evitar explosiones o cualquier tipo de siniestros, esta­mos conscientes de la problemática que se vive en la ciudad”.

El buen manejo del gas doméstico representa un ahorro en la economía familiar.

De acuerdo con el estudio de la Sedema, el impacto de la conta­minación atmosférica en el medio ambiente y en la salud humana es un tema de vital importancia en la Ciudad de México, por lo que su­giere que, para evitar que este tipo de situación continúe, se tiene que trabajar en programas para preve­nir las fugas, reducir el consumo de energéticos y aprovechar el uso de tecnologías eficientes para la susti­tución de estufas y otros aparatos, lo que a la larga representa un ahorro.

En este sentido, la participa­ción de la ciudadanía, precisa, es de gran importancia para la reducción de emisiones por el uso de gas L. P., y para ello sugiere el uso de calenta­dores solares y la sustitución de tan­ques estacionarios y portátiles, con el fin de disminuir la dependencia al gas L. P.

Por último, manifiesta la nece­sidad de revisar periódicamente el estado de las instalaciones de gas, tanto de tanques estacionarios como de redes de gas natural, para garan­tizar su buen estado y, de esta mane­ra, evitar cualquier indicio de fuga. Durante el recorrido efectuado en algunos conjuntos habitacionales, ninguno de los entrevistados supo responder cuáles son las propiedades del gas natural y del gas L. P. En algu­nos casos, admitieron su preferencia por el gas natural por ser más barato y seguro y porque representa menos riesgo de accidentes.