La Unidad Independencia, patrimonio natural y artístico

Los murales de Francisco Eppens Helguera adornan las fachadas de los edificios y son un deleite para el visitante.

Por: Francisco García

Social (CIESS), en el que se representa al religioso blandiendo una antorcha para animar a la rebelión.


A su vez, el arquitecto Alejandro Prieto planeó un acueducto que abastecía la fuente de Quetzalcóatl que se encuentra en la Plaza Cívica, espacio donde se ubican esculturas de Luis Ortiz Monasterio y Fede- rico Garza Cantú, como el Escudo Nacional, Cuauhtémoc, John F. Kennedy y Miguel Hidalgo, entre otras. Algo digno de ver y admirar.

Dada la importancia del proyecto, el escritor Juan José Arreo- la contribuyó a bautizar las calles  y andadores de los tres barrios que integran este conjunto habitacional: en Batán Norte, se utilizaron nombres en lengua náhuatl como Mayahuel, Izcalli o Quetzalcóatl; en Batán Sur, las canciones populares

La Unidad Independencia es única en su género, el 67 por ciento del espacio que ocupa corresponde a áreas verdes –16 mil árboles–, y por lo mismo el ambiente huele a tierra mojada. Cuenta con un patrimonio artístico y cultural relevante, con murales de fragmentos de piedra en las fachadas, esculturas de Luis Ortiz Monasterio y juegos infantiles diseñados por el artista Pedro Miret.

Aunque presenta problemas de organización y mantenimiento, por su enorme extensión de 37 hectáreas, sus atributos se conservan gracias a la participación y el compromiso de quienes la estrenaron y nacieron ahí.

“Es un orgullo vivir aquí. La unidad representa un concepto integral donde tenemos lo necesario sin salir de casa, con espacios recreativos y obras de diversos autores que puedes disfrutar en cualquier momento”, comenta Francisco Romero, quien desde niño vive en el andador Estanque de los Lotos.


Este conjunto habitacional del sur de la Ciudad se ubica en la alcaldía Magdalena Contreras y su terreno irregular sugirió a los arquitectos una construcción en desniveles para crear un espacio muy singular.


 Habitar, trabajar, circular y recrearse

Con 2 mil 235 viviendas, la Unidad Independencia empezó a construirse en 1958 y se inauguró en 1960, como parte de las conmemoraciones por el 150 aniversario del inicio de la guerra de Independencia.

La empresa fue encabezada por Benito Coquet, entonces director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien convocó a un grupo de jóvenes arquitectos para construir viviendas para los empleados de las fábricas textiles de la zona.

En aquellos años prevalecía la idea de que el Estado debía brindar a los trabajadores una vivienda con toda clase de servicios sociales, por ello en esta unidad se construyeron, además de los departamentos, un centro deportivo, una clínica, cinco planteles educativos, dos teatros y una plaza pública.

Su fundamento: la Carta de Atenas, documento-manifiesto surgido del VI Congreso Internacional de Arquitectura Moderna, celebrado en el año 1933. Durante la reunión de especialistas en la materia se distinguieron cuatro aspectos en la planeación urbana: habitar, trabajar, circular y recrearse.


 El arte en acción

El ánimo nacionalista y el en- tender el arte como un vehículo de transmisión de valores seguían siendo ingredientes importantes en la construcción de las grandes obras arquitectónicas de Estado, con este propósito nace la Unidad Independencia. Aquí un breve recuento.

En algunas fachadas de los edificios se integraron 80 murales de Fran- cisco Eppens Helguera –artista que rediseñó el escudo nacional mexicano en 1968–, de cerca de 12 metros de longitud. Elaborados con fragmentos de distintas piedras que representan, a la manera prehispánica, animales como el águila, la serpiente, la paloma, el pez, etc. Además de las flores como la cempoalxóchitl, la izo xóchitl (flor de yuca) o la tzompanxóchitl (flor de colorín).

El arquitecto Pedro F. Miret di- señó estructuras decorativas de concreto armado y juegos para niños como peces, barcos y trenes, entre otras, que durante seis décadas han disfrutado distintas generaciones.

Juan O’ Gorman, muralista y arquitecto, realizó con pinturas acrílicas el mural Hidalgo el Libertador en el vestíbulo del Centro Interamericano de Estudios de la Seguridad como La Adelita, La Bamba, Zandunga, y en el barrio San Ramón, se rindió homenaje a la literatura y autores mexicanos como el Zarco, Nigromante, Nocturno, Grandeza Mexicana, Periquillo Sarniento, etc.

Sus calzadas llevan por nomenclatura: Chilam-Balam, Popol-Vuh, Olmecas, Toltecas, Aztlanes, Tláloc, Quetzalcóatl e Itzaes.


Su conservación: un reto

“Tengo toda una vida de vivir aquí, desde que se construyó. Sus amplios jardines y los servicios que nos brindaba eran de lo mejor”, relata la María de Lourdes Zedillo, octogenaria que vive en el barrio de San Ramón.

La Unidad Independencia consta de 36 edificios multifamiliares, que incluyen mil 500 departamentos y 3 torres con 100 apartamentos, 635 casas unifamiliares de dos y tres recámaras, un edificio administrativo con salones de fiesta, dos teatros y una clínica familiar del IMSS, por lo mismo se dificulta su cuidado y mantenimiento.

“Tenemos problemas de organización debido a intereses persona- les, pero somos afortunados porque aquí nos tocó vivir”, concluyó Víctor Takahashi Flores, residente de la U. I.