Convertir las unidades habitacionales de la CDMX en comunidades sólidas, el reto de la Prosoc: Martha Patricia Ruiz Anchondo

Que cada condómino vea en sus vecinos su propia comunidad, expresó la procuradora social.

Por: Nicolás González


El reto más importante de la Procuraduría Social (Prosoc) es hacer que todos los condominios de la ciudad y unidades habitacionales sean comunidades sólidas, que cada condómino vea en sus vecinos su propia comunidad, afirmó la procuradora social de la Ciudad de México, Martha Patricia Ruiz Anchondo, durante la charla que sostuvimos con ella para publicarse en el presente número de La Unidad.

“Como ahora es difícil que la gente adquiera viviendas unifamiliarres, la tendencia es que vivamos en edificios y estos tienen que ser la comunidad de los que la habitan; tiene que ser el entorno físico de una comunidad y que la gente lo asuma, ese es el reto de la Procuraduría Social”, señaló la titular de la Prosoc.

– ¿A dónde se va a vivir la gente? Se preguntó Ruiz Anchondo y se responde a sí misma:

-A donde hay oferta de vivienda, ya sea social, pública o privada.

Y agregó:

-La gente llega de diferentes lugares y las inmobiliarias no se preocupan de darles un reglamento y mucho menos dotarlos de una asamblea debidamente constituida; por el contrario, les generan muchos conflictos en lugar de ayudar a resolverlos.

Sentada detrás de un amplio escritorio, aseguró tajante: “establecer el reglamento del condominio, establecer las reglas que todos las acepten y que todos las acaten de manera natural, como una obligación para vivir y estar bien con tus vecinos, es el super reto de la Procuraduría Socia¨.

De larga trayectoria en la lucha social, Paty Ruiz, como la llaman cariñosamente propios y extraños, destacó que hoy persiste un deterioro social “tremendo” en todo el país, no sólo en la Ciudad de México, por lo que tenemos que asumir ese reto como la “pacificación de la ciudad”, ya que, añadió: “la pacificación del país depende de que aprendamos a generar esas comunidades”.

Para la procuradora social restituir el tejido social significa fortalecer cinco identidades: “los pueblos originarios, las comunidades indígenas residentes, las colonias, los barrios y las unidades habitacionales y condominios de la Ciudad de México”.

Y enfatizó:

-Según mi punto de vista, la política social debería enfocarse en fortalecer estas cinco identidades. -Y precisó-: Si tú fortaleces la autoridad de los pueblos, los haces fuertes, les das su autonomía, capacidad de decisión tal y como lo establecimos en la Constitución Política de la Ciudad de México, la ciudad gana y haces justicia a un despojo milenario.

Con base en lo anterior, consideró que debe diseñarse una política social para los pueblos y las comunidades indígenas residentes, porque si bien vienen de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, entre otras entidades, y su arraigo lo siguen teniendo en sus lugares de origen, viven aquí y por lo general viven en edificios. Son las migraciones de los de la década de los setentas. También están los barrios -precisó-, que son los más antiguos de la ciudad; prevalecen desde la época de la Nueva Tenochtitlán.

Integrante del constituyente, que elaboró y aprobó la Constitución Política de la Ciudad de México, Ruiz Anchondo resaltó que en el tema de cultura condominal se está avanzando, porque hay condóminos que ya la están tomando como un mecanismo para la solución de los problemas.

“Se trata -dijo- de que no sólo las instituciones de gobierno tienen la responsabilidad de resolver su problema, sino que los propios condóminos deben involucrarse en su solución, debe existir corresponsabilidad; de ahí que la difusión de los valores de la convivencia vecinal, es decir, del respeto, la tolerancia, la cooperación y la participación, a través del periódico La Unidad es muy importante”.

Agradeció a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, su apoyo para el programa de Rescate Innovador y Participativo en Unidades Habitacionales (RIPUH), porque con base en éste se pudieron atender problemas de fondo en conjuntos que nunca habían recibido apoyo y que fueron reconstruidos a raíz de los sismos de 1985.

Al respecto, destacó que en el centro de la ciudad se tuvo un impacto impresionante, por ejemplo, que en la alcaldía Cuauhtémoc se atendieron 261 unidades, con un presupuesto de 38 millones 548 mil 880 pesos, y en Iztapalapa 97, con 39 millones 785 mil pesos, entre otras. (Ver recuadro).