Editorial marzo


En tiempos tan complicados como los que estamos viviendo ahora, la solidaridad y el apoyo mutuo son instrumentos invaluables para sortear las crisis. Tanto el coronavirus como la violencia hacia las mujeres, niños y niñas, los podemos combatir y/o mitigar, evitando caer en el pánico y allegándonos de información veraz, objetiva y sobre todo oficial.

Hoy en día, el 60 % de la población de la Ciudad de México se concentra en alrededor de cien mil conjuntos y unidades habitacionales de esta capital. La mayoría de los que habitamos en esta metrópoli lo hacemos en conjuntos habitacionales de dos a 10 mil viviendas. La convivencia es inevitable y por lo tanto debemos realizar todo lo posible por hacerla cordial y armónica. Para que esto suceda, debe haber reglas. Es decir, un reglamento que se fundamente en la Ley de Régimen de Propiedad en Condominio y en la Escritura Constitutiva de cada uno de los inmuebles, y exigir su cumplimiento por parte de las comunidades condominales.

En dicho reglamento se deben incluir temas como: qué hacer con las mascotas, cuáles son los lugares de estacionamiento, y conocer si cada condomino es propietario de un lugar; o si son áreas comunes, cómo de ben asignarse. Asimismo, el cuidado de las áreas verdes, promover que no se invadan las áreas comunes, así como el uso adecuado del agua y la regulación del ruido que podemos hacer. Y si se permiten efectuar fiestas o reuniones: qué días y hasta qué horario. También considerar la separación de la basura en residuos sólidos orgánicos e inorgánicos, reciclables y no reciclables, además de materiales radiactivos, etc.; la asistencia a las asambleas y el pago puntual de las cuotas de mantenimiento.

En tiempos de contingencia como ahora por el coronavirus es necesario extremar las medidas. Mantener la sana distancia y desinfectar nuestras áreas comunes, restringir el uso del elevador a la tercera parte de su capacidad por viaje y lavarlo y esterilizarlo dos o tres veces por día, privilegiando el uso de la escalera. De igual forma, restringir la realización de fiestas, reuniones vecinales, visitas a casas de otros vecinos y actividades grupales recreativas y deportivas; evitar el ingreso de mensajeros: si solicitas algún servicio de entrega a domicilio, acude tú mismo a recogerlo a la entrada de tu edificio o unidad habitacional. Además, si tu vecino presenta síntomas de enfermedades respiratorias, invítalo a que permanezca en casa y que solicite asistencia médica; compártele la información de que tiene que hacer el test del Gobierno de la Ciudad, enviando el mensaje COVID19 al teléfono 51515, y que con teste el cuestionario para que la Secretaría de Salud pueda darle seguí miento a su caso.

Si algún vecino no puede salir a depositar su basura o a recoger alguna entrega a la entrada de tu conjunto o unidad habitacional, o si algunos de tus vecinos presentan síntomas, procura apoyarlos en la medida de lo posible.

Asimismo, sé solidario ante casos de violencia intrafamiliar, repórtalos al 911 ó a lasLunas de la Secretaría de la Mujer, Línea Mujeres: 55 5533 5533. Detengamos la violencia contra niñas, niños y mujeres.

Si el cumplimiento de nuestros reglamentos se vuelve una costumbre, muy pronto se alcanzará la armonía y podremos vivir en paz.

Patricia Ruiz Anchondo

Procuradora Social