Editorial febrero 2022


Y en efecto, la nueva normalidad llegó para quedarse sin que la tengamos que denominar con comillas


Se levantó la suspensión de términos y ya todos estamos vacunados y en teoría deberíamos estar trabajando al 100% en las distintas oficinas del Gobierno de la ciudad. Llegó la versión ómicron del virus con baja letalidad, pero más contagioso y esto lo hace potencialmente más útil para que la oposición siga sembrando el pánico. Pero no se preocupen, el Gobierno de México y de la Ciudad de México están trabajando bien, la estrategia es vacunar, vacunar y vacunar. No se queden sin su vacuna.  Hay que seguirnos cuidando, mante  ellas fue lanzar una convocatoria conjuntamente con la Secretaría de Cultura con el objeto de invitar a los artistas plásticos de la ciudad para embellecer el entorno de las unidades habitacionales que estamos atendiendo con nuestro programa social, que ahora se llamará Bienestar en Unidades Habitacionales. Esto fue así, porque los trabajos que estábamos realizando implicaba invertir muchos millones de pesos que no se veían reflejados en el entorno, ya que estamos arreglando tuberías, sistemas hidráulicos, drenajes, escaleras, elevadores, es decir, obras de mantenimiento mayor, que impactan en la calidad de vida, pero que no destacan de manera visual inmediata.

También estamos haciendo jornadas de tequio conjuntamente con los vecinos de las unidades habitacionales más grandes y abandonadas, para la limpieza mayor, poda y luminarias de las áreas comunes. Ambas actividades seguirán requiriendo de la participación vecinal para que las llevemos a cabo, no queremos que los vecinos vean cómo trabajamos los funcionarios del Gobierno de la ciudad, queremos que se apropien de sus espacios comunes y que los cuiden, que cooperen para mantenerlos en buenas condiciones, tal y como lo establece la Ley de Régimen de Propiedad en Condominio. Queremos comunidades comprometidas con su patrimonio, con su entorno, con su ciudad y con su país.

Para este año 2022, nos encargaremos de las unidades habitacionales que no han recibido apoyo en 10 años. Esto es así porque de las 6,166 unidades habitacionales de la ciudad sólo hemos contemplado el 14%, es decir, el programa se ha aplicado una y otra vez en las mismas unidades habitacionales y esto no es justo, debemos considerar a las que no hemos asistido. Todas las que lo necesitan tienen derecho a recibir los beneficios del programa Bienestar en Unidades Habitacionales.

En este año en curso, la Procuraduría Social seguirá atendiendo a la ciudadanía en la defensa de sus derechos y en la promoción de sus obligaciones con su entorno y su comunidad. A través de sus actividades institucionales seguiremos trabajando para la creación de ciudadanía participativa y para organizar a las comunidades condominales y de las unidades habitacionales de la ciudad, que hoy por hoy albergan a 3,176,293 personas que habitan en 614,149 viviendas.

Patricia Ruiz Anchondo

Procuradora Social