La joven de Amajac: Un reconocimento a las mujeres indígenas


Por: Matsaa Bautista



Los monumentos forman parte de la memoria histórica de las ciudades, son un recordatorio constante de quiénes somos y de dónde venimos, nos regalan fragmentos del pasado que quedaron congelados en el tiempo para que los apreciemos en el presente y futuro. Sirven como homenaje a quienes nos presidieron en las luchas para conseguir lo que hoy en día tenemos y defendemos. 

 A inicios del 2021 en la huasteca veracruzana fue descubierta una figura de piedra de dos metros de alto que representa a una mujer joven con un tocado, rostro pequeño y ojos ahuecados que se especula originalmente estuvieran rellenos con incrustaciones de concha y fragmentos de obsidiana para representar el globo ocular. 

Según el  Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la figura representa a una mujer de élite, debido a que en la estructura social y política huasteca las mujeres podían acceder al gobierno cuando la herencia masculina se viera impedida por falta de descendencia. Esta imagen nos muestra el papel y la transcendencia de las mujeres en las sociedades prehispánicas. 

Recientemente el Gobierno de la Ciudad de México informó que el Comité de Monumentos y Obras Públicas de la Ciudad de México (COMAEP) decidió que una réplica de La joven de Amajac formara parte del Paseo de la Reforma, convirtiéndose en la primera escultura de una mujer indígena en esta avenida. 

La importancia de que esta escultura forme parte del Paseo de la Reforma, una de las avenidas más relevantes de la ciudad, no sólo radica en enaltecer a los pueblos originarios de nuestro país, sino también de conmemorar el papel de las mujeres indígenas en la historia. 

 En México aún quedan estragos producidos por la conquista, discursos de clasismo y racismos que se impregnaron en la sociedad mexicana quitándole voz y trascendencia a los pueblos originarios de nuestro país. Reconocer a las mujeres indígenas como figuras de autoridad en la sociedad, su lucha en la historia del país y colocar monumentos que les representen es dar un paso más en favor de la igualdad de derechos y la no discriminación.