“Un canto a la vida”, La pastorela de la integración chilanga, consideró su director Arturo Morell


Por: Nicolás González

Protagonizada por la compañía teatral integrada por personas liberadas y primodelincuentes.

La disfrutaron a granel las familias de las U. H. ganadoras del concurso de ofrendas de muertos.


La Procuraduría Social de la Ciudad de México (Prosoc), la Dirección General de Reinserción Social de la Secretaría de Gobierno y la asociación civil ConArte, sumaron esfuerzos para llevar alegría y sana diversión a cientos de familias de las unidades habitacionales que resultaron ganadoras por registrar las mejores ofrendas de muertos en el concurso que por segundo año organiza la Prosoc, durante el mes de noviembre.

En el 2020, la pandemia impidió que dicho evento se efectuara por segundo año consecutivo, pero en virtud de que el Gobierno de la Ciudad de México (GobCDMX) estableció a fines de septiembre el semáforo verde para esta entidad, la Prosoc consideró dar continuidad al certamen de ofrendas en el mes de noviembre, resultando ganadoras tres unidades habitacionales: Chimalistac, de la alcaldía Coyoacán; Tlatelolco, en Cuauhtémoc, y Villa de los Trabajadores, de Tláhuac.

Como guiados por “San Gabriel” arcángel, el maestro Arturo Morell, director general de Reinserción Social; Sandra Medina Pérez, coordinadora administrativa de ConArte, y la Lic. Patricia Ruiz Anchondo, procuradora social, se encontraron en el momento más oportuno para unificar esa creatividad, conducción y sensibilidad social que los caracteriza, para llevar a las familias de diferentes unidades habitacionales un espectáculo singular, resultado de un programa del GobCDMX, encabezado dignamente por la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, donde se conjuga la reinserción social de aquellos que cometieron un delito con la creatividad cultural en beneficio de la ciudadanía.

La aventura inició el 16 de diciembre en el Laboratorio de Arte Comprometido, conocido también como La Nana, un espacio emblemático de la Ciudad de México (CDMX), que alguna vez albergó al famoso Salón México, título de una gran película de la época de oro del cine mexicano premiada con el Ariel y dirigida por el Indio Fernández.

Tarde fría en las calles, pero cálida en el interior del recinto, fue el marco del debut de La pastorela de la integración chilanga, para beneplácito de los representantes condominales de las unidades habitacionales ganadoras y para las familias de los actores y actrices integrantes de la compañía teatral.

No cabe duda, el Salón México se vistió de gala y fue el marco ideal para otorgarles a los ganadores además de las representaciones de las pastorelas─ sendos reconocimientos y un paquete de libros, donados por el Fondo de Cultura Económica, dirigido por el controvertido escritor y periodista Paco Ignacio Taibo II, cuyos libros tienen la característica de traducirse en diversos idiomas y circular en varios países.



La premiación estuvo a cargo de la procuradora social Ruiz Anchondo y del dramaturgo Arturo Morell, quienes resaltaron lo indispensable de impulsar programas gubernamentales y de asociaciones civiles, como ConArte, orientados a garantizar la reinserción social de aquellas personas que cometieron un delito y, más aún, de quienes fueron privados de su libertad siendo inocentes.

Días más tarde, el teatro Xola, antes Julio Prieto, fue el escenario idóneo para un programa especial, donde familias de diversas unidades habitacionales y público en general fueron espectadores de esta gran pastorela, cuyo propósito es tratar de sensibilizar sobre la importancia de la inclusión, el respeto y la tolerancia para una sana convivencia en nuestra sociedad, con la presencia del secretario de gobierno Martí Batres; la procuradora social Patricia Ruiz Anchondo y el director general de Reinserción Social Arturo Morell, entre otros.

Al respecto, la procuradora social se pronunció en favor de continuar con este tipo de programas sociales y de continuar para 2022 con la coordinación de esfuerzos para llevar este tipo de arte y de espectáculos a las unidades habitacionales, con más temas que coadyuven a la organización condominal y para reconstituir el tejido social en las unidades y conjuntos habitacionales de la CDMX.

Asimismo, el creativo de esta puesta en escena, Arturo Morell, considero que “La pastorela de la integración chilanga constituye un canto a la vida”, una oportunidad para la inclusión y reintegración social, para asumirnos en lo que somos, “chilangos”. Pero, sobre todo, seres humanos con grandes sentimientos.

El arribo a la tierra prometida.

Entre sonrisas a flor de labios y no pocas lágrimas escurriendo en las mejillas de los asistentes, el telón de los teatros y unidades habitacionales bajó, pero con el firme compromiso de que el 2022 será un año en que la Prosoc, Reinserción Social y ConArte, continuarán sumando esfuerzos para llevar este tipo de arte y esparcimiento a las unidades habitacionales, que ya integran la mitad de la población de la CDMX.